Mallas fotoselectivas: cómo evaluar su efecto antes de adoptarlas
El término «fotoselectiva» se refiere a características de transmisión de luz de una cubierta o malla. Para valorar una opción, conviene revisar sus especificaciones y medir su efecto en las condiciones reales de la explotación, en lugar de asumir que un color o una descripción comercial predicen el resultado agronómico.
Revisa la ficha técnica y el objetivo
Solicita datos de transmisión y difusión de radiación, sombreo declarado, dimensiones, ventilación, durabilidad y condiciones de instalación. Comprueba el método de ensayo y qué espectro o variable representa cada cifra. Define el problema que quieres abordar: radiación, temperatura, viento, insectos u otra necesidad.
Compara con una referencia adecuada
Si es viable, registra un sector tratado y otro comparable, manteniendo similares el cultivo, calendario y manejo. Mide radiación, temperatura y humedad en puntos representativos y anota ventilación, riego, nebulización y condiciones exteriores. Sigue también variables del cultivo relevantes para el objetivo, sin atribuir cualquier cambio a la malla por sí sola.
La respuesta puede variar con la estación, orientación, estructura y variedad. Un ensayo corto o una parcela distinta no garantiza el mismo resultado a escala comercial. Conserva registros y pide asesoramiento técnico antes de invertir o modificar el manejo.
Incluye sanidad vegetal en la evaluación
Si el objetivo declarado incluye reducir entrada de insectos, valida el efecto en la estructura instalada y mantén un programa de monitoreo. Una barrera física no elimina la necesidad de vigilancia, higiene y otras medidas integradas. Este artículo no promete control de plagas ni rendimiento por el uso de una malla concreta.
Fuentes y lecturas
Fuentes primarias consultadas para este artículo o guía. Revisa la documentación vigente y las condiciones aplicables a tu caso.



